Riesgo de Daño Neurológico en Niños

El concepto de recién nacido con riesgo neurológico nace en Inglaterra en 1960, siendo definido, como aquel niño que por sus antecedentes pre, peri o postnatales, tiene más probabilidades de presentar, en los primeros años de la vida, problemas de desarrollo, ya sean cognitivos, motores, sensoriales o de comportamiento y pudiendo ser éstos, transitorios o definitivos. El alto riesgo neurológico en el niño es un problema de salud pública en México, se estima que 7- 8% de todos los recién nacidos vivos nacen con prematuridad y hasta el  20% de estos pacientes presenta alguna secuela neurológica.

¿Quiénes están en riesgo de daño neurológico?

Existen múltiples causas que pueden propiciar que se presente el Riesgo de daño neurológico, entre las más importantes encontramos:

– Causas maternas: que la madre haya presentado alguna infección,  diabetes o  hipertensión arterial de difícil control, ingerir fármacos que pudieran afectar al feto, tabaquismo, alcoholismo, falta de atención desde el principio del embarazo, etc.

– Peso al nacimiento: con un peso al nacer inferior a 1.500g la probabilidad de padecer un trastorno del neurodesarrollo es de entre 5-10%, si es inferior a 1000 g del 20 % y en pesos inferiores a 800 g hasta del 40%.

– Alteraciones en el crecimiento del perímetro craneal.

– Nacimiento prematuro.

– Complicaciones en el período neonatal : La ventilación respiratoria durante al menos 24 horas, las infecciones del sistema nervioso central, las convulsiones, una exploración neurológica alterada, la cirugía en el período neonatal o la ictericia que requiere “recambio” de sangre , son complicaciones que aumentan el riesgo neurológico.

– Otros factores de riesgo son la presencia de rasgos físicos peculiares o los antecedentes en familiares de primer grado de patología neurológica o mental.

– Factores socioeconómicos como recursos económicos limitados, embarazo poco o mal controlado, madre menor de 20 años o antecedentes de maltrato o abandono de otros hijos.

El diagnóstico temprano y la interpretación correcta de alteraciones discretas de una discapacidad mínima requieren de una amplia experiencia del médico. Lo primero es diferenciar el niño que se sospecha que tiene retraso en el desarrollo con el de sospecha de daño neurológico con necesidad de tratamiento rehabilitatorio específico. Si el examinador encuentra que el niño tiene hallazgos discretos es importante tratar de calmar a los padres y hacer seguimiento;  los pacientes deben ser evaluados por médico pediatra, especialistas en neurología y médico rehabilitador. Se sugiere acudir con los especialistas antes mencionados con la finalidad de establecer diagnóstico y tratamiento oportuno, por ejemplo en el campo de la medicina de rehabilitación es importante establecer es nivel de maduración del paciente y decidir que modalidades de terapia son las más pertinentes de acuerdo al estado clínico del paciente, edad, etc.

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