¿Qué es la Rehabilitación Geriátrica?

La rehabilitación geriátrica es un proceso activo que se enfoca en la recuperación o mejora de lesiones y enfermedades en adultos mayores. Pretende desarrollar su potencial físico, psíquico y social a través de técnicas de ejercicio que ayudan a enfrentar un proceso involutivo propio de la edad que puede recaer en diversas patologías, trayendo como consecuencia la disminución de las capacidades funcionales.

 

Tipos de Rehabilitación Geriátrica

Existen tres tipos de rehabilitación geriátrica : correctivo, preventivo y mantenimiento. En los tres, el objetivo principal es mantener o recuperar la independencia funcional, ganando una mejor calidad de vida. La rehabilitación correctiva permite recuperar la movilidad natural del cuerpo mediante el trabajo de la postura y movimientos suaves, ayudando a recuperar la fuerza, flexibilidad y amplitud articular y muscular, así como la coordinación de movimientos.

La rehabilitación preventiva se enfoca en reducir o evitar la exposición a causas conocidas para evitar el inicio de una enfermedad o padecimiento, mientras que la rehabilitación de mantenimiento sirve para monitorear o darle seguimiento a algún problema detectado con anterioridad con la finalidad de alcanzar una mejora o sanación.

 

Técnicas de Rehabilitación Geriátrica

Ejercicios Terapéuticos: conjunto de métodos que utilizan el movimiento con finalidad terapéutica (varían dependiendo el caso y el paciente).

Termoterapia: aplicación de calor (mediante agentes térmicos) en las zonas afectadas, mejorando lesiones o enfermedades.

Hidroterapia: elimina infecciones e inflamaciones. Se utiliza en el caso de ciertas afecciones como artritis severa, fibromialgia y molestas corporales en general.

Electroterapia: acelera la regeneración de las heridas pues actúa a nivel celular, restaurando tejidos y funciones.

Masajes: ayudan a aliviar el dolor, adherencias, enemas y cicatrices, pues se estimula el flujo de la sangre, activando la circulación, eliminando residuos y aumentando la oxigenación de los músculos.

Tracción y Manipulación: el objetivo es restablecer el movimiento, aplicando fuerza en ciertas partes del cuerpo para eliminar o disminuir la sintomatología de ciertas patologías.

¿Porqué es necesaria la Rehabilitación Geriátrica?

La inactividad o inmovilidad en los adultos mayores suele ser un síndrome que se presenta con frecuencia. Esto ocasiona que poco a poco se las capacidades motrices y funcionales disminuyan y afecta su proceso de sanidad a nivel funcional y emocional. El envejecimiento de un adulto trae consigo ciertas consecuencias de tipo funcional o de movimiento, tales como artritis, lumbalgias, enfermedad de Parkinson, limitación articular y muscular, pérdida del equilibrio, resistencia y velocidad decreciente, osteoporosis, etc.

Cuando se presentan cambios en las funciones motrices cotidianas de un adulto mayor, la actividad física puede beneficiar exponencialmente su salud, aumentando su autoestima y autoimagen, disminuyendo el estrés o depresión y estimulando el mantenimiento y mejora del metabolismo óseo y movilidad en general. Asimismo, si se trata de una lesión en particular, tales como una fractura, luxación, desgarre, quemadura o accidentes vasculares, lo más recomendable es que el adulto mayor reciba la atención y cuidado necesario a través de un programa de rehabilitación personalizado y guiado por un profesional.

 

¿En qué consiste la Rehabilitación Geriátrica?

Los programas de rehabilitación geriátrica deben ser elaborados y guiados por profesionales en fisioterapia para valorar y posteriormente determinar qué tipo de técnicas son indicadas para el paciente, dependiendo de sus necesidades. Los principios generales de la rehabilitación de un anciano (sea cual sea el proceso), primero deben aplicarse como medida general para después aplicar técnicas específicas correspondientes al tipo de disfuncionalidad del paciente:

  • Valorar, aumentar o mantener la movilidad articular
  • Mantener o mejorar la independencia en las actividades del día a día
  • Valorar, aumentar o mantener la fuerza muscular
  • Lograr un buen patrón de equilibrio
  • Valorar postura y aplicar ejercicios clave
  • Hacer cambios en el hogar dependiendo de las necesidades del paciente
  • Lograr la confianza y cooperación del paciente

Los programas de ejercicio deberán ser preparados y guiados por un especialista que primero hará una evaluación funcional para determinar las capacidades individuales del paciente y así poder implementar un plan de terapia física adecuado para las necesidades físicas específicas de cada paciente.

 

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