¿Qué es el Estudio de Potenciales Evocados?

Es una prueba no invasiva utilizada para estudiar la actividad eléctrica neuronal (parecida a un electroencefalograma), es decir, para comprobar que el sistema nervioso funciona de manera correcta ante los estímulos externos, ya sean visuales, auditivos o táctiles. Cada uno de los estímulos se producen en diferentes órganos sensoriales y son traducidos como impulsos eléctricos, mismos que viajan por vía neuronal hasta llegar al cerebro que es donde se interpretan.

Un estudio de potenciales evocados registra esta actividad eléctrica mediante una serie de electrodos superficiales que recolectan los impulsos eléctricos y los amplifican para que puedan ser estudiados y analizados con más detenimiento.

Existen distintos tipos de potenciales evocados que se denominan según el estímulo: Potenciales evocados visuales (PEV), potenciales evocados somatosensoriales (PESS), potenciales evocados auditivos (PEA) y también se puede realizar una prueba de los tres tipos de potenciales, es decir, una prueba de potencial evocado multimodal. Además, existen potenciales cognitivos que miden la respuesta de fenómenos de atención, a estos se les conoce como P300 y se utilizan frecuentemente en casos de deterioro cognitivo, es decir, en la pérdida de memoria, depresión, Alzheimer y otras demencias (generalmente en ancianos). Así es como se distingue l causa orgánica de las distintas enfermedades y padecimientos que forman parte del deterioro del sistema nervioso central.

¿Porqué se realiza el Estudio de Potenciales Evocados?

Es gracias a este tipo de estudios que se pueden identificar lesiones neurológicas en cualquier zona del sistema nervioso. Este estudio permite clarificar y clasificar cualquier tipo de anomalía o falla en las vías sensitivas. También es un método de control evolutivo de procesos y padecimientos ya conocidos o diagnosticados con anterioridad, tales como esclerosis múltiple, lesiones en la médula espinal o tronco encefálico, neuropatías, traumatismos craneales, sordera, etc.

¿Qué detecta el estudio de PE?

La realización de este estudio contribuye para el diagnóstico de:

  • Neuritis Óptica (inflamación del nervio óptico que puede causar la pérdida de visión)
  • Esclerosis Múltiple
  • Hipoacusia (pérdida de audición)
  • Traumatismos craneales
  • Diferentes tipos de neuropatías
  • Distintos tipos de traumas (lesiones físicas que afectan los nervios)
  • Tumores
  • Lesiones en la médula espinal o tronco del encéfalo
  • Distonía (contracción muscular involuntaria)
  • Problemas metabólicos
  • Mioclono (contracción de uno o más músculos)
  • Trastornos neurológicos en general

¿Cómo se realiza un el Estudio de PE?

El estudio de potenciales evocados se dividen según el órgano sensorial que se necesite estudiar:

- Visuales: se analiza la recepción cerebral ante estímulos visuales (luces intermitentes).

- Somatosensoriales: se estudia la recepción cerebral ante estímulos táctiles (se colocan electrodos en ciertas zonas de la piel).

- Auditivos: se analiza la recepción cerebral ante estímulos auditivos (se produce una serie de sonidos).

Durante el estudio, se registran las respuestas cerebrales provocadas por los estímulos sensitivos y es así como se puede valorar la integridad de las vías sensitivas estimuladas. No se requiere de ninguna preparación previa para este tipo de estudio. Durante la prueba, se le colocarán una serie de electrodos o sensores (la cantidad puede variar) en el cuero cabelludo y en otras partes del cuerpo. El neurólogo o fisiátra determinará el tiempo necesario para captar y analizar el patrón de respuestas de los órganos y nervios sensoriales.

La realización de una prueba de potenciales evocados puede variar en algunos aspectos dependiendo del caso, la cantidad de estímulos necesarios para poder registrar la actividad de manera efectiva y si se trata de una prueba de potenciales evocados visuales, sensoriales o auditivos.

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